Lagópodo (Lagopus muta ssp. pyrenaica) Imprimir

El plumaje del Lagópodo o Lagopus muta ssp. pyrenaica  es de gran interés pues tiene doble función, en primer lugar actúa de aislante contra el frío, por lo que es muy denso, y por otro le sirve para pasar inadvertida, variando su coloración en función de la época del año. Así, en la época estival el macho, que ronda los 440 gr, presenta una coloración pardo grisácea con rayas negras y el vientre blanco. La hembra, de menor peso (aproximadamente 415 gr), es más rojiza y tiene estrías oscuras. Ambos tienen las alas blancas y la cola negra. Al llegar el otoño comienza la muda del plumaje adquiriendo a partir de diciembre un aspecto blanco inmaculado, pero la cola se mantiene negra. En abril comienzan a mudar de nuevo (Elósegui, 1985).

Su hábitat es variado pudiendo ocupar praderas o pastizales de gramíneas, así como neveros, canchales o landas arbustivas; si bien, siempre por encima del límite del arbolado. Se alimenta de materia vegetal proveniente de las plantas, musgos y líquenes que logran crecer en esas altitudes. Insectos, moluscos y artrópodos completan la dieta estival.

Es una especie sedentaria, con pequeños movimientos altitudinales.Las parejas se acantonan en mayo-junio, ponen de entre seis y ocho huevos en un hoyo entre la hierba.Es una especie muy rara en Navarra, encontrándose relegada a la zona alta del karst de Larra (Municipio de Isaba).

Se encuentra protegida a nivel mundial (UICN), europeo (D. Aves y C. Berna), nacional (Catálogo Nacional de Especies Amenazadas) y comunitario.

Su principal amenaza son las actividades de ocio y deporte al aire libre, así como sus equipamientos.