Aves ligadas a espacios abiertos Imprimir

Los espacios abiertos con zonas de pastizal alternando con matorrales y linderos de bosque han sido utilizados desde milenios por los ganado,  lo cual ha dado lugar a la aparición de especies propias que dependen de dicho uso. Además ofrecen refugio y alimento a otras especies que dependen unas de la presencia de los ganados, es el caso del Quebrantahuesos.

Otras especies como la perdiz pardilla utilizan las zonas mixtas de pastizal y matorral.  Antor et al. (2003) han revisado los problemas de conservación que actualmente presenta la especie en España.

En cuanto a mortalidad directa, las principales amenazas son fundamentalmente los venenos, los accidentes con tendidos eléctricos y la caza, que han supuesto más del 90 % de la mortalidad registrada con la especie. Por otro lado, la mayor parte de los fracasos en la reproducción son debidos a actividades humanas –especialmente batidas de caza, maniobras militares, construcción de infraestructuras, escalada y senderismo-.

Finalmente, el descenso de la ganadería extensiva y la desaparición de muladares tradicionales, así como el enterramiento de los cadáveres suponen una disminución notable de la oferta trófica que parece afectar fundamentalmente a los individuos jóvenes de la especie. Según la problemática señalada, la conservación del Quebrantahuesos requiere, entre otras cosas, del mantenimiento de las prácticas extensivas de ganadería así como de la corrección de los factores no naturales de mortalidad que le afectan.

El Quebrantahuesos no cría actualmente en el LIC de Roncesvalles-Irati, si bien existe un área de nidificación ocasional en el Lugar. No obstante, se observa habitualmente la especie en los pastizales del LIC, al igual que se contactan individuos en ocasiones en algunos roquedos del LIC, aparentemente utilizados como descansaderos; también existen áreas utilizadas como rompederos de huesos en el interior del Lugar. Esta especie es objeto de un Plan de Recuperación cuya finalidad es "eliminar los factores adversos que inciden o han incidido sobre el proceso de regresión de la especie, de modo que ésta alcance un tamaño de población viable a largo plazo que posibilite la recolonización de su hábitat potencial".

Uno de los factores de amenaza para la especie es la carencia de alimento derivada del abandono de la ganadería extensiva, la eliminación de esta amenaza es el objeto de la creación mediante Decreto Foral de una Red de comederos de Aves Carroñeras en la Comunidad Foral de Navarra. Medida que supone la aportación regular en los Puntos de Alimentación Suplementaria de Aves Necrófagas (PASAN) de alimentación suplementaria que compense la carencia de alimento mencionada.  

En cuanto a la Perdiz pardilla, los principales problemas de conservación que afectan actualmente a la especie en España son la destrucción y alteración del hábitat, la contaminación genética por suelta de ejemplares procedentes de granjas y la mortalidad no natural (Onrubia et al., 2003).

En Navarra, se citan como aspectos negativos tanto el abandono total de los pastizales (que supone un incremento de matorral) como la intensificación de los mismos (que se traduce en la desaparición de áreas de matorral), al requerir un hábitat en mosaico. La creación incontrolada de viales y las molestias provocadas por el turismo en áreas de montaña son también amenazas potenciales para esta especie (Fernández y Azkona, 1997).  

Si desea ampliar información sobre la Perdiz pardilla y otras galliformes de montaña acceda a la página del Proyecto GALLIPYR Red Pirenaica de los Galliformes de montaña.