Aves ligadas al medio forestal Imprimir

De estas destacamos aquellas que están en un estado de conservación comprometido, a saber, Pico dorsiblanco y Picamaderos negro. El Pico dorsiblanco  (Dendrocopos leucotos sso. lilfordii) presenta requerimientos ecológicos, que evidencian que su conservación depende de manera absoluta de una gestión forestal adecuada; en concreto, la intensificación de la explotación forestal no resulta compatible con la presencia de la especie. Una gestión forestal adecuada a la conservación del Pico Dorsiblanco debe incluir como mínimo los siguientes aspectos: seguir un aclareo sucesivo, con regeneración natural, establecimiento de reservas en las que el arbolado evolucione de manera natural, permanencia de 8-10 árboles/Ha.  

Tras la corta final y mantenimiento de madera muerta en el bosque e incluyendo la presencia de pies decrépitos o muertos; además, los trabajos forestales deben evitarse en las fechas críticas de cría de la especie (Campión y Senosiain, 2004). En cuanto al Picamaderos negro o (Dryocopus martius) según Fernández (1997), la conservación de la especie, requiere de una adecuada gestión forestal y especialmente el mantenimiento de fustes de gran tamaño, especialmente los que presentan nidos y/o dormitorios, que son agujeros que utiliza la especie para dormir y que son lugares muy querenciosos para el Picamaderos Negro fuera de la época de reproducción.

También resulta importante para la especie la presencia de madera muerta, tanto en pie como en suelo, así como evitar trabajos forestales en la época crítica para la especie, es decir, entre abril y primeros de junio y seguir un aclareo sucesivo, con regeneración natural, así como el establecimiento de reservas.

También es importante el mantenimiento de bosques mixtos, especialmente los que presentan pies maduros de coníferas, en los que hay una importante oferta trófica para la especie. Hay que destacar que se trata de una especie generadora de hábitats que utilizan muchas otras, también de hábitos forestales.