Hayedo abetal Imprimir

Los preferencias del haya y el abeto (Abies alba) por el lugar en el que viven son muy diferentes, en teoría. Al haya le gustan las nieblas y los suelos bien drenados, el abeto prefiere ambientes luminosos y suelos húmedos.

A pesar de esto, necesidades comunes como altas precipitaciones y veranos frescos, hacen convivir a estas dos especies creando bosques mixtos.

Al sur del pirineo, los hayedo abetales sólo aparecen en Huesca y Navarra. La distribución más occidental del abeto, está en Irati, a la altura del embalse de Irabia. Más al oeste, con mayor influencia oceánica, ya no se encuentran.

Es curioso que fuera de la cubeta que es propiamente Irati (rodeada por Abodi a un lado y al otro Ori y demás cumbres), al sur y este apenas encontramos. Esto no parece tener explicación ecológica porque más al este, en el Alto Roncal y otras zonas de Salazar, vuelven a encontrarse.

La desaparición de los abetos en estos hayedos, parece deberse a una corta selectiva desde hace muchos años, ya que su madera es muy apreciada para la construcción y la industria maderera. En Irati aparecen los hayedo-abetales más extensos de toda la Península.La proporción de abetos en estos bosques es muy variable.

En algunos rodales superan en número a las hayas, en otros no pasan del 5-10 %.En el estrato arbustivo del hayedo abetal, hay que citar a los propios abetos jóvenes, pues a diferencia de las hayas, son capaces de crecer, bajo la penumbra del bosque, sin esperar a que se abran claros en él.