Pastizales, Helechales y Matorrales Imprimir

Las principales superficies de pastizales se distribuyen por las crestas de los montes y puertos. Ya hemos comentado antes, que el ser humano ha ampliado la franja de estos pastizales naturales, robándole terreno a los bosques. Digamos que ha rebajado la cota máxima a la que pueden subir los árboles en estas montañas. La deforestación de estos pastizales es muy antigua, hay que remontarse al neolítico cuando se abrieron los primeros claros en los bosques a base de quemas y talas. Luego el ganado, a base de pastar constantemente, favoreció a la vegetación herbácea y mantuvo a raya al arbolado. E

Este equilibrio tiene como árbitros a los pastores y sus rebaños. Dependiendo de la intensidad del pastoreo, el pastizal puede cubrirse de matorral, como paso previo a la vuelta del bosque, mantenerse como están o erosionarse por efecto del sobrepastoreo.

La mayor parte de los pastos de esta zona han sustituido al hayedo-abetal: pero desde el Ori hasta el Roncal, ha sido al pino negro, que actualmente sólo llega hasta Larra, pero que antiguamente llegaba hasta el Ori, como lo demuestran la presencia de árboles aislados entre esta cima y Roncal.

La falta de presión ganadera, hace proliferar a las brecinas y brezos, con la consiguiente pérdida  del pastizal, hábitat protegido por la Red Natura 2000. Para que sigan manteniéndose es imprescindible la existencia de pastores y ganado.Los helechales son más abundantes al oeste de la zona. Posiblemente buena parte de los actuales helechales, han sido cultivados alguna vez con el sistema de agricultura itinerante, denominado artigueo. Consiste en talar una zona de bosque, cultivar en él mientras sea productivo y después abandonarlo y dejar que se regenere en bosque. Posteriormente se abre un hueco en otra zona y comienza el ciclo.Los enebrales aparecen donde la influencia atlántica es menor, principalmente en Abodi y los brezales donde hay más influencia atlántica, al oeste del LIC.