Usos actuales de los bosques en el lugar Imprimir

La superficie forestal de los municipios con término municipal incluido en el LIC ronda las  20.000 Ha. casi el 60% del total. De estas unas 11.500 se encuentras dentro de área protegida.Existen 10 montes ordenados o en proceso de revisión de la ordenación en esta zona, el mayor de los incluidos en el LIC, con 4.982 ha. es el denominado Monte Irati.Casi todos estos bosques tienen un carácter productivo, y representan unos ingresos muy importantes para los valles, principalmente para Aezkoa y Salazar. Asimismo, representan una fuente de empleo temporal en verano y suministra materia prima a la única serrería que queda en la actualidad en funcionamiento.

La superficie relativa de estos sistemas en Roncesvalles-Selva de Irati y el valor ecológico y ambiental que representan tanto por su capacidad para albergar especies e fauna y flora como para producir bienes y servicios ambientales, dotan a este sector de una importancia estratégica de gran repercusión en el plan de gestión.

Los tradicionales modelos de gestión forestal en esta zona han dado lugar a masas de hayedo muy uniformes en cuanto a estructura y diversidad específica, donde las especies secundarias prácticamente han desaparecido en gran parte de la superficie forestal, y donde no se han considerado aspectos ecológicos relacionados con especies de flora y/o fauna, tales como  los pícidos, los quirópteros e invertebrados forestales, o fauna ligada a cursos de agua. Además la búsqueda de la máxima rentabilidad tiene como consecuencia directa la dificultad para la aplicación de directrices de gestión forestal más compatibles con la conservación de los valores naturales.

En la actualidad, el tipo e intensidad de cortas dependen fundamentalmente de la variación anual de los precios de la madera de haya.La incorporación de criterios de conservación de la biodiversidad pasa por prácticas forestales que tiendan a diversificar específicamente las masas plantando especies secundarias y considerando los requerimientos ecológicos de las especies de fauna propias de los bosques como los pícidos, los murciélagos, las especies ligadas a los cursos de agua o los invertebrados forestales. No obstante, la aplicación de estas directrices topa con dificultades derivadas de la búsqueda de la máxima rentabilidad de las explotaciones.